miércoles, 22 de octubre de 2014

Érase un 24 de mayo

24 de mayo de 2014. Llegaba la final de la Champions League entre Real Madrid y Atlético de Madrid. El estadio Da Luz engalonado para el que se esperaba, y bien ocurrió, el mejor partido del siglo.

Saltaban ambos equipos al terreno de juego. Simeone y Ancelloti se deseaban suerte en un encuentro que podía ser la primera Champions del Atlético de Madrid o la décima Champions del Real Madrid.

El partido comenzaba, y todos los corazones de ambas aficiones empezaban a latir más fuerte de los demás. El Real Madrid salia dominando, queriendo ser el primero en anotar y dar un golpe en el partido.

El partido se le ponía de cara para el conjunto rojiblanco. Tras una jugada a balón parado, Godín aprovechaba un error en la salida de Iker Casillas y anotaba el primer gol del partido. El guardameta madrileño se quedaba hundido, y el Atlético disfrutaba de tener más cerca su primer título de Champions League.

El Real Madrid luchaba por conseguir el empate. La primera ocasión clara fue una carrera monumental de Gareth Bale que mandaba el balón a la derecha de la portería defendida por el guardameta belga Thibaut Courtois.

Real Madrid 0-1 Atlético de Madrid. El árbitro señalaba el final de la primera parte con la mínima ventaja favorable al conjunto dirigido por el Cholo Simeone. Charlas intensas en los dos vestuarios, y aún nos quedaba lo mejor del partido.

La segunda parte comenzaba con un Real Madrid dominador que intentaba empatar el partido. Cristiano Ronaldo no estaba al 100% y no pudo hacer el partido que a todos los madridistas nos hubiera gustado.

Llegaba el tiempo de descuento. El Atlético de Madrid estaba a 5 minutos de prolongación de ganar su primera Champions League de la historia. Cuando pasaban dos minutos del tiempo añadido, el árbitro señalaba un saque de esquina a favor del Real Madrid.

Luka Modric sacaba el córner, hasta que en el minuto 92' 48'' Sergio Ramos cabeceó ese saque de esquina, y puso el empate en el marcador. La afición madridista se desató en esos momentos, siendo seguramente hasta el momento, el gol que la afición blanca más ha celebrado en su vida.



Tras un descuento de infarto, y un Atlético hundido tras haber estado a sólo 2 minutos de su primera Champions, el árbitro señalaba el final del partido. El fútbol nos regalaba una prórroga de 30 minutos, y media hora increíble para los aficionados al fútbol. Esa prórroga fue el momento televisivo más visto en la historia del fútbol español.

En la primera parte de la prórroga apenas sucedió nada. Toca centrarse en los segundos 15 minutos. Esos minutos fueron los mejores para el Real Madrid, que aprovechó increíblemente el desgaste del conjunto rojiblanco.

Angel Di Maria hacía una jugada de escándalo yéndose de dos jugadores atléticos, remataba un disparo que en el rechace de Courtois, Gareth Bale cabeceaba al fondo de la red. En ese momento fue cuando la afición merengue se vio campeón de la décima Champions League de su historia.
En los minutos finales, el Real Madrid aprovechó el cansancio del Atlético de Madrid y marcó dos goles. Primero, Marcelo aprovechó que no le entraba nadie para batir a Courtois. Después, en el último minuto, Cristiano forzó un penalti que él mismo transformó. 4-1 y el Real Madrid logró la mayor goleada en la historia de las finales de la Champions League.

El Real Madrid logró la décima. La afición madridista convirtió ese 24 de mayo en su día más feliz de la historia blanca. Al día siguiente todo el madridismo salió a la calle para celebrar con sus jugadores la mayor gesta vivida en los últimos años.
Escrito por: @laquiniela_es

No hay comentarios:

Publicar un comentario